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El arte del barista


Cuando se quiere hablar de un buen café, Venezuela es un país que entra como uno de los más importantes y conocedores porque, en nuestras venas, corre ese elixir mágico que despierta a todos en las mañanas y les inyecta esa energía extra en las tardes.

 

La mayoría de las personas prepara el café en casa con la típica bolsa de tela o “media” a la que vierten el agua hirviendo para así sacar una deliciosa taza.

 

Sin embargo, en los últimos años ha incrementado el grupo de gente que prefiere disfrutar una taza de café en lugares especializados en su preparación o en cafeterías.

 

El café es una bebida que normalmente se quiere al instante, por eso diferentes cafeterías han optado por las máquinas industriales de café instantáneo. No obstante, la variedad tiende a ser poca y el sabor poco apetecible.

 

Con la llegada de la movida “hipster” en todo el planeta, los lugares especializados en café han proliferado de manera astronómica, llegando a popularizar la profesión de creación de los diferentes tipos y sabores de café, a la cual se les llama “barista”.

 

Y en una época en la que una máquina compite contra un ser humano ¿Por qué la profesión de barista está teniendo un gran auge?

 

¿Qué sirve un barista?

La palabra barista es poco conocida en el diccionario de jergas que comúnmente utilizamos, ya que simplemente llamamos a esa persona encargada como “el o la que hace café” pero la terminología correcta para referirse al designado en este trabajo es barista.

 

El barista es el mago que te hace diferenciar de lo que es un café normal de un café de calidad, también es el que te hace degustar una armonía de sabores en tu paladar.

 

Además, necesita tener un grado de coordinación con los instrumentos de trabajo, en especial con la máquina con la que tiene que medir la inmersión, la temperatura y la presión para preparar las tantas

 

clases de café

Eduardo Hernández es un joven que desconocía el trabajo de barista hasta que años atrás viajó al exterior y quedó impactado con el diferente sabor que tenía el café. “Pude degustar un café muy delicioso y una vez que regresé a mi país, quería volver a tomarme un buen café, sin embargo, el café de acá no se comparaba con el de allá, la calidad era mucho mejor la del exterior y me llamó mucho la atención porque, incluso, hablaban muy bien del café venezolano, ya que aquí tenemos todas las riquezas y fuentes para cultivar un buen café” explicó el ahora barista.

 

Y es que el café venezolano ha conquistado el mundo desde tiempos de la colonia, cuando nuestro país era conocido por sus extensión de tierras cafetaleras y de gran calidad, llevando a muchas familias a las más grandes riquezas, un grupo de personas a las cuales se les conocía como “Los grandes cacao” y en las que se incluía a la familia del Libertador Simón Bolívar.

 

Es que hasta 1919 fuimos el mayor exportador de café en el mundo, pero con el tiempo se ha ido descuidando la producción cafetalera debido al auge petrolero que Venezuela alcanzó a principios del siglo XX.

 

Este es el problema que comentaba Hernández al plantearse la idea de crear un buen café: “¿Por qué no podemos rescatar ese producto si tenemos tanto potencial?”.

 

Cuando se adentró al mundo del café entró a una cafetería en la cual aprendió con cursos ofrecidos por sus jefes y videos de Youtube los diferentes métodos de preparación, los distintos tipos de tostado, los tipos de café y la historia de esta bebida.

 

Hacer un café 

El café es una bebida que comúnmente se prepara en la casa, pero pocas veces las personas son capaces de sacarle todo el sabor que puede traer, por eso los baristas se preparan en diferentes campeonatos tanto nacionales como internacionales en los que perfeccionan sus métodos y adquieren experiencia de aquellos con mayor tiempo en el negocio.

 

Los métodos de extracción más utilizados son el de inmersión, el de presión, el AeroPress y el goteo o pour-over.

 

Estos métodos profesionales son los que un barista promedio domina y son los que hacen diferencia para degustar de mejor forma un café.

 

Carlos Andarcia y Ana Chávez son dos amigos que tuvieron la oportunidad de trabajar en una cafetería de la ciudad sin tener experiencia alguna de preparar café y menos de conocer lo que era un barista, lo que los diferenciaba es que Ana es fan del café, mientras que a Carlos no le gustaba tomar café.

 

Con la práctica y diferentes caterings en los que participaron, descubriendo el amor por esta profesión al convertirse en baristas nivel 1.

 

Una de las cosas más complejas que tuvieron que afrontar fue la utilización de una máquina de café que funciona con palancas, poniendo sus habilidades en juego al tener que llegar a un punto perfecto de inmersión y presión, acorde a las expectativas del cliente.

 

“Soy amante del café y al adentrarme en este mundo me asombré al darme cuenta que no era tan chico como el que pensaba que era al preparar café en mi casa (...) El barista debe conocer lo que hay dentro de la taza, no solo en lo práctico sino en lo teórico, desde su historia, el tostado, métodos de preparación y las cantidades a usar”, comentó Ana.

 

Mientras que Carlos encontró su pasión por el café y su trabajo. “No es hacer café por hacerlo, sino es hacer una obra de arte y bien hecha para que a la gente le guste y sientas que tu trabajo valió la pena (...) Me llamó la atención el trabajo con la máquina, uno tiene que establecer una armonía con ella para que el café que salga sea de calidad”.

 

Tips

Para ser un buen barista primero hay que conocer y dominar a la perfección los principales tipos de café que no sean el común capuchino, latte, expresso, ristreto, mocachino, expresso fredo, machiatto, latte macchiato y capuchino latte. También hay que saber la temperatura de preparación de cada café, que normalmente ronda entre los 89 y 94 grados centígrados.

 

Mientras que al vaporizar la leche no debe de pasar de los 70 grados centígrados porque comienza a desnaturalizarse y puede causar sabores indeseados en la bebida e inclusive podría caerle mal al estómago del consumidor.

 

La temperatura del café al ser llevado al cliente debe ser de 65 grados centígrados. El barista tiene la responsabilidad de sacar el mejor café.

 

Además, tiene que cuidar la integridad del comensal, cosa que cuesta ver en muchos lugares cuando sirven un café extremadamente caliente, pudiendo llegar a quemarle la lengua al cliente cuando lo ingiere.

 

Todo esto ayudará a evitar problemas cuando se prepara un café.

 

Para ser un barista no necesitas desajustar tu cronograma ya que, en cualquier tiempo libre puedes aprender de este maravilloso arte para escapar de la rutina y sorprender a todos con este hobbie que trae satisfacción a quienes lo practican.




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