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La constancia es lo que hace a una banda

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De la música se habla mucho en Ciudad Guayana; del rock no tanto. Un género que se ha visto opacado por la falta que rentabilidad que representa para los inversionistas de la entidad y, algunas veces, para los propios músicos.

 

Entre las pocas bandas de rock que quedan en la región, resalta una que lleva en alto un sonido alternativo, y como ellos mismos lo describen, "artesanal". Se trata de Pez Volador, una agrupación que nació a finales de 2014, y que ha contado con una expansión constante y positiva.

 

Uno de los fundadores de la banda, Carlos Guerra, nos cuenta un poco acerca de su experiencia dentro de la movida musical a nivel local. Es bajista, hace las voces de los coros, y considera que la música será tarea para toda la vida.

 

-¿Por qué una banda de rock?

 

-Muchas de las personas que empiezan a tocar instrumentos afines a este género, en la gran mayoría de los casos, sueña con tener una banda: por lo menos con unos panas, en un hueco cualquiera, pero haciendo música.

 

En especial cuando tienes amigos que son mayores que tú, que también tienen bandas, y gozan de cierto éxito, así sea a nivel local. Eso te da más ganas de meterte en una banda, sabiendo todo lo que implica. 

 

Tener una banda de rock es un suplicio en muchos aspectos, pero el hecho de estar parado en una tarima, haciendo lo que te gusta, al final uno cree que vale la pena el intento.

 

-¿Qué buscan las bandas de acá en materia musical? ¿Un sonido innovador o comercial? 

 

-Es algo súper personal y también depende mucho de la situación. En el caso ideal, creo que todos quisieran poder dedicarse a tocar toda su vida, con música propia.

 

Hay gente que no se le da tanto hacer música original, o la situación no permite que sea rentable. 

 

Muchos terminan siendo bandas de covers, bandas tributos, tocando canciones de grupos mucho más famosos; muchísimas viven de eso.

 

Yo lo he hecho, pocas veces, pero lo he hecho; uno lo disfruta mucho. Pero siempre se intentará reflejar el lado personal y ver si tienes la suerte que la gente se vea identificada con eso que haces.

 

-¿Cómo ensayan las bandas en Guayana?

 

-Eso es una montaña rusa. En algunas épocas hay muchas salas de ensayo, en otras, como la de ahorita, hay una sala activa en la ciudad.

 

Lo ideal fuese que cada banda contara con un espacio propio para tener todos los instrumentos, poder tocar horas y horas, crear, y no estar pendiente del tiempo. 

 

Hay bandas que tienen la posibilidad de hacerlo, como muchas otras que no.

 

Cuando quieres ir a una sala de ensayo te dicen que no tienen chance sino hasta la semana que viene, además que tienes que cuadrar el tiempo de todos los músicos, de la universidad, para que no estés después vuelto loco. 

 

-¿Cuáles han sido las formas más efectivas para darse a conocer?

 

-En principio es tocar, presentarse. No hay algo más efectivo que estar en un evento, tocar sin cobrar, y que la gente te escuche. En cualquier género, no solo el rock, es complicado que la gente pague por ir a escuchar algo que no conoce. 

 

Si consigues la oportunidad de tocar en un buen sitio, donde sabes que puede ir una cantidad significativa de público, hazlo. Y si es gratis, mejor; al principio, claro está. 

 

Si le dedicas tiempo a estar listo, y tu música, tu show, tu presentación está a la altura, así vayan 20 personas, esas 20 personas van a salir de ahí convencidas de que eres muy bueno, y le dirán a otros amigos.

 

Otra manera es grabar un material bueno y dedicarse a invertir en eso. Muchos artistas no le quieren invertir tanto quizás por miedo, o por la misma situación, pero es muy efectivo. Escuchar una canción bien grabada le da al público cierta sensación de profesionalismo.

 

Últimamente funcionan mucho los videos: la gente los ve muchísimo. 

 

Y nada, la radio. La gente siente que lo que escucha es lo que está de moda, o lo que sienten que tienen que escuchar. 

 

-¿Es difícil conseguir espacios para toques en la ciudad?

 

-Siempre ha sido difícil. Hace unos siete, ocho años, no era tanto la cuestión de espacios, sino que habían muchas bandas.

 

Era la competitividad. Tenías que demostrar que eras lo suficientemente bueno como para sacar a otra banda que quería tocar en el mismo sitio. Ahora es la situación.

 

Los sitios que hacían eventos, como los extintos Strike, La Rockola Bar, La Aldea, y los de ahora como Portofino, Fiji, el Naútico, Casa Bote, han tenido que dejar de hacer eventos, sobre todo de rock, porque no es rentable. 

 

Es muy difícil pagar un buen sonido, pagarle bien a la banda, cubrir otros gastos, y además ganarle a eso. 

 

-¿Cómo hacen con el sonido y el transporte de los instrumentos?

 

-Con el sonido suele ser complicado por diversas razones: una es la económica. En muchos de los eventos que la gente quiere hacer no tienen la disponibilidad de montar un sonido con lo mínimo necesario para que banda suene como tiene que sonar.

 

Lo otro es la falta de conocimiento por parte de la misma gente que produce los eventos. Algunos no saben qué es lo que se necesita para que algo suene bien, y alquilan dos corneticas y ya: es mucho más complicado que eso. Tienes que saber por qué alquilas un equipo u otro. 

 

El transporte de los instrumentos siempre va de parte de la banda. Usualmente, y esto sonará chimbo, cuando se está empezando, y ya hay un guitarrista, un baterista y un bajista, pero se necesita otro guitarrista, uno trata de buscar que ese miembro tenga un carro.

 

He tenido la suerte que mi papá siempre me ha ayudado con su camioneta. Busco a otro de los integrantes, montamos todo, y nos llegamos al sitio.

 

Algunas veces te contratan para que toques, y al local no le importa cómo llegues ni con lo que llegues. Ellos te pagan es por tocar.

 

Si tienes que irte a las cuatro o cinco de la mañana, y no tienes cómo, hay que resolver de alguna forma.

 

Más de una vez me ha tocado subir y bajar escaleras a las cuatro de la mañana con amplificadores pesadísimos, bajo la influencia del alcohol, y no ha sido fácil.

 

-¿Existe apoyo institucional? 

 

-No hay ningún tipo de apoyo institucional para bandas que no estén directamente involucradas con el Estado. Eso es así de simple.

 

En cuanto a las instituciones privadas, quizás un poco más que las públicas, pero no hacia la parte del rock, sino hacia el pop, el reggaetón; cosas más de masas. 

 

Es difícil que una empresa grande te patrocine un evento completo, a menos que sea una inversión segura, como muchos reggaetoneros o raperos. Con el rock no pasa eso, a menos que seas Caramelos de Cianuro, pero tienes que tener demasiado dinero para contratarlos. 

 

-¿Qué tal son las relaciones entre bandas?

 

-He conocido muchísimas bandas en la ciudad y en todo el país. Con la gran mayoría me la he llevado bien. Las relaciones, usualmente, son buenas. 

 

Que uno como músico no ayude a otros músicos, sabiendo cómo es todo lo que uno tiene que pasar en este país para poder hacer lo que hace, es como ilógico.

 

Hay casos de casos. He tocado con bandas que se van apenas terminan su presentación, y no hay mucha interacción. 

 

También he visto casos de bandas que tocan de primero, con sus equipos, y solo pueden utilizarlos ellos. La banda que viene después tiene que ver cómo resuelve.

 

Son casos particulares, no es algo general. La mayoría trata de ayudarse entre sí.

 

-¿Cuál es el norte de Pez Volador? 

 

-Siempre ha sido el mismo, que es trabajar, para que podamos seguir haciendo lo que nos gusta, que es hacer música. 

 

Uno cuando está chamo nunca se imagina que puedas vivir de algo que te gusta, y en este país es más complicado todavía, pero se ha demostrado con el tiempo que nada como la constancia para que esas cosas pasen. 

 

Vamos a cumplir tres años en 2017, y nos hemos expandido bastante rápido. Hemos tenido la oportunidad de ganar algunos premios a nivel nacional, tocar en varias ciudades fuera de Puerto Ordaz, y nos han recibido bien. 

 

Este año estamos trabajando para expandir fronteras, tocar en eventos de mayor relevancia y con artistas de mayor calibre. Y sacar nuestro primer material, nuestro primer EP, un disco de cuatro temas que estamos trabajando para que salga lo más pronto posible. 

 

Esas cosas no te caen del cielo. No puedes dejar que el tiempo pase sin trabajar.

 

-Define, con una palabra, música

 

-Vida.

 

Contacto

 

Puedes seguirle el paso a Pez Volador a través de sus redes sociales: 

@pezvoladorvzla




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